martes, 11 de febrero de 2014

Toalla para cambiador y baberos

Se supone que esto tendría que haberlo terminado a principio de curso. Bueno, solo llevo 5 meses de retraso. No está tan mal, ¿no?
En la foto faltan dos baberos con cuello naranja, los del día.

La toalla para el cambiador la dejé lista lo primero, aunque reconozco que tardé un mes en tenerla.

Perdón por lo mala que es la foto
Quería hacer los baberos a juego, con bies alrededor y el cuello rojo, pero me rendí ante la evidencia de que jamás tendría tiempo de hacer algo tan entretenido y decidí sacarle partido a la overlock: borde visto a 3 hilos para evitar deshilachados. Y puestos a cambiar de opinión, decidí usar las telas de puño que menos me convencían (por color o grosor) para darles salida en un proyecto así de tontorrón mejor que en prendas curradas.

La primera hornada de baberos, allá por octubre, salió así.

Quien me sigue en Facebook ya conoce esta foto...

Esta hornada me enseñó que el puño verde lima es muy delicado y estira mucho, pero que no se deforma tanto como esperaba. También me sirvió para volver a comprobar que los colores chillones, a poquitos, me disgustan menos. Y para probar con el tamaño del agujero: unos los hice más grandes que otros sin saber muy bien si le entrarían a Elio por el cabezón o no.

Después de cinco meses haciendo malabares con las lavadoras para tener baberos durante toda la semana, hice una segunda hornada.


Esta vez, ya tenía más claro el tamaño del agujero y el ancho del puño. Y también que es mucho más rápido cortar y coser mil piezas iguales que ir cambiando de telas, así que los hice todos del mismo color. Antes de coser estos cuellos, el color no me atraía mucho y ahora veo que queda la mar de bonito. ¡Lo usaré para otras cosas sin duda!

Los fallos: usar la overlock con puntada de 4 hilos (y de distinto color) en la segunda hornada y no aprovechar para ponerles una trasera impermeable. Lo primero fue por ahorrar tiempo y esfuerzo, que cambiar los hilos y las tensiones es un poco rollo. Lo segundo, por no haberlo pensado a tiempo. Tendría que haber comprado una cortina de ducha barata o algo así, pero no caí en su momento. Me habría costado casi lo mismo y habrían aguantado mejor los días de sopa. Lástima.

¿Alguien sabe un modo rápido de poner nombres cuando la tela es de rizo? Hasta ahora no hemos perdido ninguno (son bastante particulares y saben de quién son), pero deberían ir con nombre como todo lo de la guardería y no se me ocurre ninguna forma rápida de ponérselos. :S

4 comentarios:

  1. Te han quedado muy chulos, me encantan

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  2. Me gustan estos baberos, y los veo muy cómodos al no tener cintas ni velcros. Para el nombre, se me ocurre que podrías pegarle una tira blanca (ni idea del nombre, la compré en un chino y es como entretela de la que se pega) y ahí escribir

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    1. En la guardería los piden con goma para que los niños puedan ponérselos y quitárselos solos. Este cuello tipo camiseta es muy cómodo, cubre bien y es sencillo de poner para el peque (que también aprende a ponerse la camiseta, jijiji). A nosotros nos gusta mucho. La tira blanca para escribir me suena, pero al ser adhesiva, ¿tú crees que se agarrará bien a los "pelillos" de la toalla? Tengo etiquetas termoadhesivas con su nombre, pero las he probado y se destrozan sobre una superficie tan irregular. :(

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