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viernes, 5 de junio de 2015

Costura quitapenas

Así la he llamado porque eso es: una costura que lleva muuucho tiempo esperando su turno, sencilla a más no poder, útil y muy apreciada por el destinatario.


Dos costuras con la máquina normal (dobladillos) y dos con la remalladora (bordes largos). Chimpún.


Fin de casi dos años de lavar la misma funda de almohada cada fin de semana, secar en el día y volver a poner. Ya te vale, mamá.

jueves, 18 de julio de 2013

Almohada

Ahora damos un salto a la costura, a la costura sencilla. Y es que tenía que buscar un proyecto simple para estrenar mi remalladora, rematadora, máquina overlock o como quieran llamarla. ¡Qué ilusión! La tengo desde antes de Navidad porque me la pedí como regalo de Navidad y cumpleaños de varios años seguidos. No es un cacharro barato, no. Pero la verdad es que lo conseguimos a muy buen precio buscando en Internet. Así es:


Asusta un poco, ¿a que sí? A mí lleva varios meses haciéndome ojitos e intimidándome a partes iguales.

Hace tiempo que Elio se mueve y se mueve en la cuna buscando dónde apoyar la cabeza. Me di cuenta de que se quedaba frito en cuanto caía encima de mi brazo, así que empecé a ponerle un cojín finito que teníamos en casa. Lo malo es que la funda es bastante rígida, tiene cremallera y también tiene un poco de relieve por uno de los lados, así que no era nada cómoda. Necesitábamos una funda nueva.

También tengo que buscar proyectos para darle salida a la tela de mariquitas que usé para los regalitos de Candela. Compré bastante con idea de hacer una historia que al final no haré porque, a la hora de los tomates, la tela me parece demasiado femenina. Así que ya teníamos todo lo necesario: proyecto sencillo, tela y máquina. ¡Manos a la obra!


 Hice la funda como las que compramos en cierto mastodonte sueco del mueble «barato», cerrada por un lado y con solapa por el otro. Me gusta que así queda toda la almohada cubierta.


Lástima que corté la solapa demasiado larga y eso hace que sea un pelín complicado meter la almohada. Bueno, se tarda cinco segundos, que no es ningún drama. Pero si alguna vez vuelvo a hacer una funda de almohada así, la solapa la haré más pequeñita.

Y aquí un detalle de cómo queda la costura por dentro con la remalladora.


Profesional, ¿eh? ¡Ahora a perderle el miedo a la máquina y usarla para otros proyectos!