Este año me está costando coser y publicar en general. Es una fase, lo sé. Pero hace dos días me di cuenta de algo muy curioso. Mientras estaba agobiadísima de trabajo, seguí comprando telas (no muchas... bueno, sí, para qué nos vamos a engañar) con mil proyectos en mente. Ahora que tengo algo de tiempo, tengo tantas telas por todos lados que he superado el punto de saturación y no me apetece ni acercarme a la mesa de costura. ¿Os ha pasado?
Para salir de la parálisis, me he hecho una costura rápida que llevaba pendiente mucho tiempo. He puesto una toalla de pelo que tenía (muy vieja ya) sobre un retal de toalla y a cortar. Juraría que Naii tiene un tutorial o un patrón colgado en su blog (edito: efectivamente, aquí está... ¡y en versión curradísima!).
Botón con mi nuevo prensatelas para botones (os lo enseñé por Instagram). Muy pimpán. El dobladillo, con puntada de sobrehilado y pisando pedal a fondo, sin contemplaciones ni alfileres.
Para el elástico, un resto de elástico predoblado (FOE). No me gusta para mi ropa interior (esa que tampoco me coso nunca), así que habrá que ir dándole salida en otras cosas.
Una de las puntadas de mi máquina nueva con la que no me llevo bien es esta del zigzag de tres pasos (con lo que me gusta). Habrá que seguir probando cuando vuelvan las ganas.
Esta semana, así pimpán, me cuelo en RUMS y todo. ;P










































