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jueves, 10 de abril de 2014

RUMS: ¡Mi rincón de costura!

Quería haber publicado esta entrada el jueves pasado, pero 1) no lo tenía todo terminado, 2) no había escrito la entrada y 3) iba de cráneo total con el trabajo y los estudios.

Así que, ahora sí, ¡os enseño lo que he estado haciendo para mí en estas últimas semanas! Seguro que sale una entrada larguísima... Lo siento. Pero con la de vueltas que di en Internet en busca de ideas para organizar mis trastos, creo que igual esta información puede servirle a alguien de inspiración.


Estoy encantada con mi nuevo espacio de costura. He añadido los dos tramos de mesa que se ven al fondo (el de la derecha es parte del escritorio que uso para trabajar). Tienen poco fondo, 60 cm, pero están más que bien para trastear con mis costuritas. Las máquinas las intúís ahí al fondo (máquina de coser y remalladora). Lo demás os lo enseño más en detalle.


Tengo un par de cajoneras mini para agujas, snaps, broches de presión, ojetes... Poco a poco les iré poniendo cartelitos, aunque los cajones traslúcidos facilitan bastante las búsquedas. El archivador amarillo de la derecha es para los patrones.


También tengo esta zona de barras con botecitos para los botones (no son lo más práctico en cuanto a ahorrar espacio, pero es que ya los tenía y quería aprovecharlos), ganchos para colgar los cutters, vasos para lápices, bolígrafos, pegamentos varios... Bueno, lo que se ve. Los especieros magnéticos también los tenía sin usar en un cajón. Están vacíos de momento, pero seguro que algo encontraré para meter. Mi parte favorita: el portacuchillos para las tijeras. Ahora solo me falta renovar las tijeras que se me han despuntado a golpe de guardarlas dentro de un vaso. ¡Y ya nunca pierdo la cinta métrica (el circulito verde)! Tiene un imán por detrás.

Ahora viene lo que más me gusta: ¡las cajoneras para guardar telas!



Ojalá, ojalá, ojalá hubiera hecho una foto del antes. Tenía una cesta de mimbre rebosada por todos lados, telas por el suelo, pilas medio caídas, cajas... Un auténtico desastre. Las ordenaba cada poco tiempo, pero cada vez que tenía que sacar una tela de las de abajo... ¡plof! Todo hecho unos zorros otra vez. Ahora tengo las telas bien ordenadas por género y color en cajones, mucho más accesibles. ¡Víva!

Más detalles.

Nótese  la lista de la Kids Clothes Week, que termina este finde, ¡¡y no he hecho nada de nada!!
En estas baldas tengo muchas cositas: cintas elásticas, cintas tejidas, lazos, hilos gruesos (tipo perlé), bies de distintos colores, distintos prensatelas, canillas, papel de seda... y también las camisetas que tengo pendientes de decorar. Ya van quedando menos. La pila de los arreglos está dividida entre aquí y otro par de sitios porque estas baldas son muy pequeñas para lo que tengo acumulado. :S Y, por fin, tengo una pizarra en exclusiva para los proyectos de costura. Ahora, mi pizarra del trabajo tiene solo lo del trabajo.


La tabla de planchar colgada de la pared es un sueño hecho realidad: se acabó tener la tabla rulando de un rincón a otro. Y esta estantería grande de las camisetas para reciclar es lo que más tiempo lleva ahí. ¿Os dais cuenta de la cantidad de camisetas que he acumulado con los años? Si es que no tiro na, madre mía. ¡Y llevo muuuchos kilómetros recorridos con todo esto a cuestas! Una vez más, la pila "seria" de la ropa por reciclar (lo que no son camisetas) está en otro lado.

En estas cajas tengo los hilos de la máquina y retales hiperpequeños. Los hilos de la remalladora están en otra caja (sí, tengo un poco invadida una librería de trabajo, ejem). Ah, en la parte de abajo que no se ve están los ovillos de trapillo, algún trozo de guata y mis cómics de los X-men y Spiderman (que si la costura invade el trabajo, los cómics pueden invadir la costura, ea).


Última foto:

En estas dos cajas hay lanas, un vídeo VHS (¡¡¡tira algo, por dioooooos!!!) y bastantes cachivaches que todavía no sé dónde clasificar. Algún día.

No creo que termine nunca de organizar todo lo que hay en este estudio, pero ahora tiene muchísima mejor pinta que hace un mes y da gusto trabajar. Aunque reconozco que, después de pasarme ahí ocho horas como mínimo cada día, se me hace un poquito menos atractivo volver a entrar para ponerme a coser. Nada es perfecto. ;)

¿Queréis ver lo que han hecho las demás en este jueves de RUMS? ¡Pues pasad por aquí!

miércoles, 3 de julio de 2013

Organizador de pared

Hace poco, he visto esto en Pinterest.


Oooooh, me he enamorado. Pinterest, ¡vas a ser mi perdición! No sé si lo habrá en las tiendas de España y tampoco tengo paciencia ni tiempo para ir buscando de tienda en tienda. Ya maquinaré algo.

Antes de descubrir esta maravilla, solo conocía los organizadores de pared clásicos, los planos con bolsillos de malla. En mi habitación no tenemos sitio para mesitas de noche y, madre mía, ¡cómo echo de menos una mesita! Un día pensé que podía intentar hacer un organizador de esos yo misma y eché cuentas. Tenía un retal de las cortinas y restos de una mosquitera que pusimos en nuestra habitación... Solo necesitaba cinta de bies.

Medí, corté, cosí y este fue el resultado.


Decente, ¿no? La pena es que, como ahora tenemos la cuna del peque, lo he colocado en una ubicación temporal y no he querido hacer agujeros en la pared, así que lo tengo colgado con alfileres (aguantan más de lo que uno se piensa) y suele acabar en el suelo cada vez que a Unai le da por jugar a ser Tarzán (eso no hay alfiler que lo aguante).

Ya que estoy hablando de esta tela, cuelgo también las únicas imágenes chiquitinas que tengo guardadas de lo primerísimo que cosí con mi máquina de coser: unos cojines a juego con las cortinas. Compramos bastante más tela de la necesaria y pude tapizar las sillas del salón y hacer los cojines de la misma tela, una loneta de rayas que me encanta. Todavía me queda algún trozo por ahí... Ya le encontraré uso. En fin, los cojines.


Los hice con cremallera y, sinceramente, pensé que me costaría más ponerla. Por aquel entonces no había descubierto la mina de información sobre costura que es Internet y tiré de sentido común solamente.


Vale, reconozco que el primer cojín tuve que descoserlo porque había calculado mal los pasos. Ahora lo haría de forma totalmente distinta, más fácil, ¡y utilizaría el prensatelas para cremalleras! Seguramente hasta me quedaría la cremallera oculta, como tiene que ser. A ver si me planteo algún proyecto con cremallera y descubro qué tal se me dan ahora.